9 de julio de 2012

Excusas, excusas

Llevo un tiempo cabilando sobre mi futuro, ya que actualmente estoy más perdida que Sergio Ramos en una biblioteca. Hay varios caminos que me llaman la atención, pero ninguno en especial, así que a menudo pido consejo a mis familiares, amigos, conocidos e incluso un día le pregunté al señor que iba a mi lado en el autobús si me veía cara de algo en concreto.
Sin embargo, las respuestas que me dan nunca me ayudan. Estoy harta de oír "Elige lo que más te guste", "A ti te irá bien hagas lo que hagas" o "Euh... lo siento, esta es mi parada".
Eso no me impide desistir y sigo preguntando a menudo, lo que me lleva a algo que me pasó hace un tiempo. Iba con mi amiga, agobiándola otra vez con mis miedos e inseguridades acerca de mi incierto futuro y me respondió:

Amiga: Mira, pues yo a ti te veo de... ¡juezgada!
Aju: ¿Qué?
Amiga: Juezgada, tía, juezgada.
Aju: ¿Qué es eso?
Amiga: Joder, pues esta gente que está en los juicios, los de las leyes y esas cosas...
Aju: ¿Te refieres a los abogados o a los jueces?
Amiga: ¿No existen los juezgados?
Aju: Que yo sepa, no.
Amiga: Pues bueno, o jueza o abogada, lo que quieras. Yo creo que serías buena porque hablas muy bien y te gusta defender a la gente.
Aju: Mmm... pues no estaría mal. Preguntaré en todas las universidades hasta que encuentre un grado para convertirme en juezgada.

Por mi amiga no os preocupéis, ella va a ser cantante. Al llegar a casa conté lo sucedido (omitiendo la invención de la palabra) y mi padre me dijo "Si ya lo digo yo, tienes más leyes que un abogado...". Esto me obliga a hacer un flashback para recordar al menos un par de situaciones en las que mi padre usa esa frase.


  • Situación 1
Papá: Aju, deja ya el ordenador.
Aju: ¿Por qué? ¿Lo necesitas?
Papá: No, pero ya llevas mucho rato.
Aju: ¡Si me voy estarás perdiendo dinero!
Papá: ¿Por qué? ¡Te he dicho mil veces que no te creas los anuncios de "Eres el visitante un millón"!
Aju: Que no, escucha... ¿cuánto pagáis aproximadamente al mes por Internet?
Papá: Pues, junto con televisión y teléfono, unos 50 euros.
Aju: Ok. Imagina que no usara el ordenador nunca. ¡Estarías pagando 50 euros por nada! Si lo usara un par de veces al mes, cada conexión sería el equivalente a 25 euros. ¡25 pavos por conectarte una vez! En cambio, digamos que yo lo usara unas 4 horas cada día. *Enciendo la calculadora del ordenador*. Cada día, Internet nos cuesta unos 1'6 euros. Si dividimos ésto entre las 4 horas del día en las que lo usara, ¡sale a 41 céntimos la hora, más televisión y teléfono! ¿No es un chollazo?
Papá: Apaga el ordenador.
Aju: ¿¿¿Por qué???
Papá: Porque te quiero.
Aju: Si me quieres déjame un ratito más, eso me haría feliz, ¿o acaso no te importa la felicidad de tu propia hija, que tanto te quiere y admira?
Papá: Tienes más leyes que un abogado...
Aju: Es que no me puedes obligar a hacer algo sin argumentos lógicos, ya no digo argumentos con los que esté de acuerdo, pero exijo algo que al menos pueda respet...
Papá: Apaga.
Aju: ¡Anarquía!
Papá: Tu revolución no tiene el apoyo de ningún otro miembro de este sistema.
Aju: Luego no me vengas con que esto es una democracia, maldito opresor...


  • Situación 2
Ésta situación se repite tan a menudo que he desarrollado ya dos argumentos a mi favor:

a)
Papá: Aju, ordena tu habitación, que parece una pocilga.
Aju: A ver, Papá. Según la RAE, el orden es la colocación o disposición adecuada de algo. Dado que tú te estás refiriendo al de los objetos de mi habitación, la que tiene que decidir la disposición adecuada soy yo. Es mi responsabilidad como "propietaria" de la habitación.
Papá: Pues el propietario de la casa soy yo y esta habitación está dentro de la casa.
Aju: Ah, pues si el propietario eres tú, eres tú el que la tiene que ordenar.
Papá: Como la ordene yo, será con una bolsa de basura.
Aju: Ah, muy bonito, es decir, ¿tengo el deber de ordenar esta habitación pero no puedo decidir el lugar de las cosas? Eso es una contradicción.
Papá: Tienes más leyes que un abogado...


b)
Papá: Aju, ordena tu habitación, que parece una pocilga.
Aju: No puedo, estoy probando una teoría científica.
Papá: ¿Qué dices?
Aju: Sí, mira, no sé si te acordarás de cuando lo estudiaste, pero la segunda ley de la termodinámica enuncia que todo tiende al caos. Estoy probando si esto también es aplicable a espacios tan reducidos como un dormitorio prob...
Papá: Pero si tú eres de letras...
Aju: ¿Es que nunca me lo vas a perdonar? ¡Solo quería sentir tu aprobación! Me estoy implicando en cosas que te gustan y ¿qué es lo que recibo a cambio? Desprecio por no haber elegido el camino que tú deseabas para mí. Papá, soy ya una persona madura y si no puedo tomar mis propias decidiones nunca podré demostr...
Papá: Tienes más leyes que un abogado...


Y así en todas las cosas que me ordena y en las que no estoy de acuerdo. Porque si algo me han enseñado en casa es que si no estoy de acuerdo con algo, debo decirlo de manera educada y argumentando mi opinión. Por suerte, también me han enseñado a entender el lenguaje corporal, así que cuando mi padre resopla y pone los brazos en jarras, es el momento de obedecer con velocidad, eso sí, sin dejar de refunfuñar expresando mi opinión.

3 de junio de 2012

Cuando tenía 9 años

Siempre me ha gustado escribir, tanto que a menudo acepto escribir las redacciones del colegio para otras personas a cambio de favores. La última que nos han puesto debía llevar como título "Cuando tenía 9 años...".
Iba a empezar a escribir cosas que me pasaron cuando tenía nueve años y quedarme tan ancha,  no podía ser tan difícil. A ver, con nueve años... sí, claro, tomé la comunión y... ¡oh, por supuesto! También... ah, no, eso fue al año siguiente... eh... menuda mierda. Pues no, no me acordaba de nada, así que he buscado fotos. He encontrado un CD de ese año, de enero a marzo, lo he puesto en el ordenador y, ¡sorpresa! Eran vídeos.
Nochevieja. Salgo disfrazada de pirata, bailando (o algo parecido) grandes éxitos ya entonces pasados de moda de David Civera, Ricky Martin o Natalia. ¿Y esos niños regordetes de 12 años que me tiraban del pelo? Ahora son los tíos con piercings y tatuajes que el sábado por la noche me dijeron con cariño: "Le contaré todo lo que haces a tu madre". Por suerte no se veía muy bien porque el que grababa era mi padre e iba doblao' (afortunadamente, de eso no me di cuenta hasta que no fui un poco mayor).
Cambié de vídeo.
Mi noveno cumpleaños. Ahora entiendo por qué había suprimido ese recuerdo: en la primera imagen sale mi padre vestido de Batman soportando que una jauría de niños le subiera encima y le tirara del disfraz. En la grabación también se aprecia el espectáculo que montó cuando necesitaba orinar urgentemente pero no se aclaraba a quitarse el disfraz, por lo que acabó cortando con una navaja la tela de la entrepierna.
Mis ansias de auto-humillación me impulsaron a continuar.
Pascua. Nuestras excursiones por la montaña. Estoy bajando corriendo por un camino pedregoso cuando... ¡PUM! Tropiezo con una piedra y voy rodando cuesta abajo mientras mi madre corre detrás de mí y mi padre sigue grabando. Ahora recuerdo cómo me hice la cicatriz en la rodilla.
Podría haber parado aquí y haber escrito sobre cómo mi cerebro, sabiamente, había suprimido este año de mi memoria, pero, movida por un instinto masoquista, he puesto el siguiente CD y... oh, vaya. esto no me lo esperaba.
Actuación de gimnasia rítmica. Describir estas imágenes me resulta demasiado vergonzoso, no sé si por el aspecto que tenía embutida en un mallot de lentejuelas como una morcilla  que se ha caído a un bote de purpurina o por mi torpeza al realizar la coreografía con las mazas, que caían al suelo siempre que las lanzaba.
Ahora mi único dilema es saber si, presentando ésto como redacción, mi profesora va a estar riéndose de mí lo que queda de curso o me enviará a la psicóloga. Aunque bien mirado, habiendo leído todas mis anteriores redacciones, eso es algo que tendría que haber hecho hace mucho tiempo.

17 de mayo de 2012

Xé, què bo!


Lo siento si eres castellanoparlante. La razón por la que habitualmente escribo en castellano es porque a mí me jode profundamente cuando no encuentro la letra de una canción o los subtítulos de una serie en inglés, ya que no me entero de la mitad. A mí me gusta que me lean y por eso escribo en el idioma más accesible. Pero esto lo tenía que decir en mi lengua.

És difícil ser bilingüe. Si puc escollir entre les dues llengües per a parlar, preferisc el valencià, clarament. Pense en valencià, llig en valencià, estime en valencià, cante en valencià, escric en valencià, somie en valencià, parle en valencià. 

Tanmateix, de vegades em du a situacions complicades. Per exemple. La núvia del meu oncle és boliviana, i no parla molt valencià. Per aquest motiu, quan estic amb una conversa amb ella i ma mare, em torne boja. Tot i que no m'importa adaptar-me a l'idioma de la persona amb la que parle, m'és absolutament impossible parlar castellà a ma mare. Per tant, quan li dic alguna cosa a ella, ho faig en valencià, però immediatament m'he de girar per a no ser maleducada i traduir-ho a ma tia al castellà.

El valencià és més complex que el castellà perquè ha patit molt. Demostrant el meu domini de la història de la meva llengua, vos diré que durant l'Edat Mitjana va estar en apogeu per autors tan magnífics com Ausiàs March o novel·les tan famoses i innovadores com Tirant Lo Blanc. Tot eren rialles fins que van arribar els Borbons. En la Guerra de Successió pel tron ​​d'Espanya, concretament el 25 d'abril de 1707, el Regne de València va caure baix el poder de Felip V. Se'ns va prohibir parlar, escriure i llegir en la nostra llengua. La foscor va durar molt temps, fins que a finals del segle XIX va començar a renàixer i quan ja estàvem a punt d'aconseguir cert reconeixement, PUM. Dictadura. Volta a la foscor i a la por. Si parlaves valencià, eres un paleto. Afortunadament, açò no va durar per sempre, però va fer forat a l'idioma. No hi havia massa gent que parlara valencià, i la que el parlava o feia malament perquè ningú li havia ensenyat. Per açò resulta més difícil parlar i escriure de maner correcta, ja que hem agafat mals hàbits des de menuts que són difícils de llevar.

Un altre tema és la diferència entre el català i el valencià. En la meua opinió (no sóc cap filòloga), són la mateixa llengua. Diferents dialectes, sí, però la mateixa llengua. Un espanyol pot parlar amb un sud-americà i entendre'l perfectament encara que hi hagen paraules, expressions i formes verbals diferents, no? Doncs el mateix passa amb el valencià, el català i el balear (que sempre l'oblidem). Ens uneix un vincle històric que molta gent es nega a veure. "Catalans de merda..." o "Jo no vaig a llegir això perquè és català" són expressions que, sorprenentment, encara s'escolten, normalment per part de gent que no sap del que parla.

M'ha pegat per escriure açò perquè hi han persones molt bajoques per ahí. Hui estava parlant amb una amiga (una d'aquestes que ella es pensa que és la teua amiga, però que en realitat et cau com el cul), li he soltat alguna expressió en valencià  i m'ha dit "¿Por qué me hablas valenciano? Si es una mierda de idioma que ya no lo habla nadie y se va a extinguir. A mí, me hablas en castellano." No li he pegat una hòstia perquè em sap greu abusar de subnormals. Des d'ara vaig a parlar-li sempre en valencià. Si tu a mi em dius educadament que et sents més còmode amb el castellà, cap problema, inclós podria intentar parlar anglés si t'és més fàcil d'entendre. Però no m'obligues a canviar el meu idioma perquè t'isca dels collons. Cada vegada hi ha més gent que parla i estudia valencià. No dic que parlar valencià siga millor. Però simplement per la riquesa a la parla que t'aporta, solament per poder entendre coses que la gran majoria del món no entén, val la pena. Camals mullats, Mor una vida es trenca un amor, Tinc una mania inconfessable, Polònia i Crackòvia. Tot el que no podria entendre si no parlara valencià, però que puc disfrutar perquè sí el parle.

Probablement pensareu "Menuda falsa, tant defensar la seua llengua i escriu en castellà" perquè mai m'havíeu llegit en valencià i la raó és senzilla. Si escric en un blog és perquè m'agrada que la gent ho llija i quin millor idioma que el castellà. Defense a mort el valencià, però el castellà també és el meu idioma i m'agrada. L'altra raó és perquè no m'agrada fer errades ortogràfiques i en valencià en faig moltes més perquè estic més avesada a parlar d'una manera incorrecta. Hi ha expressions que sé que estan dites malament, però que sóc incapaç de canviar. Per exemple, "Te vuic". Són unes paraules tan importants que no sóc capaç d'escriure o de dir d'una manera diferent i no ho pense fer, encara que em coste una errada.

En resum, sóc valenciana. No m'agrada la paella, però en menge tots els diumenges. Les falles m'encanten, però no sóc fallera perquè el que més m'interessa d'aquesta festa és la festa en sí. Festa, música i foc. Em fique dels nervis quan a Canal 9 les periodistes fan errades a la parla o només parlen d'inauguracions i coses boniques. Odie a Rita, Camps i companyia per diverses raons que em costarien massa d'explicar ara. M'agrada parlar en valencià perquè puc.

I després d'aquest rotllo patriòtic, un recull d'algunes de les meus paraules preferides al meu idioma, ací.

13 de mayo de 2012

Enséñeme su DNI

La historia que voy a contar transcurrió una fría Nochebuena, a la puerta de una discoteca. El primo de un amigo (un verdadero capullo de las juventudes del PP) nos había conseguido entradas. Mi colega nos convenció de que nos dejarían entrar aún siendo menores de edad porque íbamos con su primo, pero yo no me acababa de fiar, al fin y al cabo era un político. Y de derechas.
Estuvimos esperando más de una hora al gilipollas ese, así que decidimos entrar para no morir de una hipotermia y porque nos recogían en media hora. Primero entró una amiga, más mayor, más alta y con el vestido más corto que yo. La dejaron pasar sin impedimentos, así que me dispuse a pasar yo, toda decidida, pero un portero de dos metros y con la espalda más ancha que el Titanic se plantó delante de mí. Admito que me cagué y lo único que se me ocurrió hacer fue sujetar la entrada en frente de mi cara como si fuera a protegerme de ese gorila que me miraba serio.


Gorila: ¿Cuántos años tienes?


Si en Internet soy una verdadera troll y puedo convencerte de que soy un fontanero de 50 años en trámites de divorcio (no me preguntéis en qué circunstancia me vi metida como para hacer eso), en la vida real se me da fatal mentir. Abrí la boca, pero no emití sonido alguno porque después de la cara que había puesto no se iba a creer nada de lo que dijera. Por suerte, en mi casa me han educado para que no me engañe nadie, y menos un político. Así que me puse seria e intenté parecer enfadada en vez de acojonada.


Aju: ¿Y por qué me han vendido la entrada?
Gorila: Yo no te puedo dejar entrar.
Aju: Pues la persona que me ha vendido la entrada, un concejal del ayuntamiento, por cierto, sabía que yo era menor, ¿qué explicación me puedes dar al respecto? Tal vez él creyera que yo sí que podía entrar, pero en este local no permiten la entrada a menores, lo que significaría que iba a hacer algo ilegal, ¿no? ¿Puede que sea eso? Porque la otra opción es que él supiera que no me iban a dejar pasar y por tanto me estaría robando, cosa aún peor.


Miré de reojo y mis amigos habían huido a un rincón para contemplar la escena haciendo como si no me conocieran. A todo esto, el pobre gorila, que en realidad no tenía culpa de nada, parecía confuso.


Gorila: No te podemos dejar entrar...
Aju: Es indignante que me hayan vendido algo sabiendo que no lo iba a poder usar, quiero hablar con un superior, ahora.
Gorila: No hace falta, ven conmigo, cariño, que te devolvemos el dinero.


Mis colegas se quedaron con la boca abierta viendo cómo el guardia me cogía amablemente y me llevaba hasta la taquilla. Les enseñé mi dedo corazón por ser tan buenos amigos y abandonarme a la entrada de una discoteca con tal mastodonte. El tío de la taquilla me devolvió el dinero de mi entrada con beneficios, ya que yo la había comprado por adelantado más barata. Y cuando llegó el fachilla que me había timado, yo... yo.... no le dije nada, pero le miré muy mal.


He contado ésto porque no sabía cómo empezar a hablar sobre un tema sobre el que estoy bastante harta. Llevo ya tiempo pensando en eso y he llegado a la conclusión de que... LA EDAD SÓLO ES UN NÚMERO, HOSTIA PUTA YA. De verdad, creo que le damos demasiada importancia. Tan sólo es un número orientador, pero no es algo por lo que se pueda juzgar a una persona. Me refiero a que, como se ve en la anécdota contada anteriormente, una persona puede aparentar una edad físicamente que no se parezca a la que pone en su DNI y mucho menos a su edad mental. 
No sé si es cosa mía o también le pasa al resto de mujeres, pero prefiero los chicos mayores que yo. Y tío, si me tienes que rechazar que sea porque no te gusto, pero no me vengas con eso de la edad, por favor. Si te gusta una persona menor de edad será porque en realidad no es tan pequeña, ¿no? No haces nada malo, ni siquiera a ojos de la ley. La edad mínima para tener relaciones sexuales (en el caso de que las haya, porque entonces sí que no entiendo que a alguien le pueda parecer ilegal) en España es de 13 años. Es más, se considera a una persona mayor a partir de los 16. Si lo dice Wikipedia, habrá que hacerle caso.
Con esto no estoy queriendo decir que todos los adolescentes tienen cierto nivel de madurez, que hay de todo, pero digo yo que si te has fijado en una persona es porque esa sí lo tiene. Me ha pasado varias veces y ya me empiezo a frustrar, así que pensad en ello. No digo que vayáis enamorándoos de personas con una diferencia de edad abismal, sólo que no le deis tanta importancia a la edad porque en el fondo no la tiene.

Mi amigo tiene una amiga

Mi mejor amigo, llamémosle Morenius, es un encanto. Dejando a parte que me haya pedido salir unas siete veces, follar unas cincuenta y que me meta mano cuando he bebido (luego se siente culpable y me dice que el alcohol no es bueno para mi salud), es el mejor amigo que alguien podría tener. Sin embargo, me he dado cuenta de que me oculta algo. Llevo unos meses hablando con un "amigo" que no me interesa que nadie conozca y por eso cada vez que mi madre me preguntaba a quién enviaba mensajitos con cara de gilipollas o a quién le susurraba guarradas por teléfono a la una de la madrugada, le respondía que a Morenius. Y a nadie le extrañaba, porque todos saben que lo quiero con un hermano (excepto cuando bebo, entonces lo quiero un poco más). Sin embargo, la verdad es que no hablo mucho por teléfono con él.
Hace unos días nuestras madres se encontraron y se pusieron a hablarde sus cosas. Es decir, a criticarnos.


Mamá Aju: Hay que ver, otro libro de lectura, estos profesores se creen que somo el banco de España.
Mamá Morenius: Ay, pues mira que es desastre mi Morenius, que nunca me dice nada. Esta semana lo único de lo que me he enterado es "Aju está enferma, ay, pobrecica mi Aju, ¿qué le pasará?" - luego me sentí culpable porque lo que en realidad me ocurría era que había discutido con mi "amigo".
Mamá Aju: Si es que no pueden estar más de dos días separados...
Mamá Morenius: ¿Y las horas que se pasan al teléfono? Toooodo el día enganchados, que si mensajitos, que si llamaditas... "¿Con quién hablas?" y él "Con Aju, mamá, con Aju".
Mamá Aju: La mía igual, siempre engachada al dichoso móvil...


Cuando mi madre me contó ésto, al principio me pareció normal porque ya había asimilado la pequeña mentira de decir que hablaba con Morenius, pero luego me di cuenta de que en realidad no hablaba con él y, por tanto, él tampoco conmigo. Y llegué a la conclusión de que... MI MORENIUS TIENE UNA "AMIGA" Y NO ME LO HA CONTADO.


No es que esté celosa... ni nada por el estilo... pero... ¿por qué no me lo ha contado? ¡Compartimos porno! ¡No se esconden cosas a alguien con quien compartes porno! Yo se lo cuento todo a él... bueno, excepto lo de mi "amigOH WAIT. De todos modos, si le dices a alguien "Sabes que te quiero y que me tienes aquí para lo que haga falta. Y con eso quiero decir follar", se supone que le tendrás que decir que tienes a otra, ¿no? ¿NO?
Así que en los próximos días tendré que matar, robar, asesinar, para que me diga quién es su "amiga" y por qué no me lo ha contado.

29 de abril de 2012

Por el amor de Dios

En los colegios católicos la religión es una asignatura obligatoria, dos veces por semana. Para una persona atea, las clases se pueden convertir en un verdadero infierno y más si el profesor no te deja escribir o dibujar mientras él explica. Por tanto, hay que buscar nuevas formas de entretenimiento.

1. Hacer preguntas. 
Que conste que estas preguntas no las hago para joder al profesor, que personalmente me cae bien, sino porque soy una persona curiosa. Y vale, porque me divierte que cambie de tema descaradamente cuando no conoce la respuesta.


-         Profe, tengo una duda.
-         Dime, Aju.
-         Jesús murió para que nosotros pudiéramos tener vida eterna, ¿no?
-         Exacto.
-         Entonces la gente que murió antes que Jesús, ha perdido su alma?
-         No, claro que no.
-         Entonces la muerte de Jesús no sirvió para nada. – aquí se empieza a poner nervioso.
-         ¡Claro que sirvió!
-         ¿Y para qué, si la gente que vivió antes de que él se sacrificara se llevo su alma “gratis”, por decirlo de alguna manera? ¿Cómo funciona eso? ¿El alma se espera miles de años hasta que llega Jesús a liberarla?
-         Para el examen del tema 6 solo irán las cuatro primeras páginas.


-         Profe, tengo una duda.
-         Dime, Aju.
-         Según el cristianismo todos somos hijos de Dios, ¿no?
-         Sí, claro.
-         ¿Entonces por qué se dice que Jesús era el único hijo de Dios? – aquí lo dejé tan desarmado que incluso me supo mal.
-         Pues… porque nosotros pasamos a ser hijos de Dios después del bautismo.
-         Ah… entonces somos “adoptados”, por decirlo de alguna manera.
-         El trabajo para el tercer trimestre consistirá en hacer un reportaje sobre un monasterio que yo os diré.


-         Profe, tengo una duda.
-         Dime, Aju.
-         Según el cristianismo, Dios está formado por el padre, el hijo y el espíritu santo, ¿no?
-         Exacto, la santísima trinidad.
-         Entonces, el padre y el hijo son la misma persona.
-         No.
-         Ah, Jesús no es Dios.
-         Sí, lo es.
-         ¿Y por qué Jesús decía que era el hijo de Dios y no Dios?
-         Porque no es Dios.
-         ¡Pues lo que yo te decía!
-         En el año 910 se formó la Orden de Cluny a partir de la orden benedictina.


2. Apretarse esos puntitos rojos que salen en la piel para ver cómo aparecen y desaparecen.

3. Hacer carreras de nubes.
Esta divertida actividad solo se podrá llevar a cabo los días en los que haya nubes y viento. Cada participante escogerá una nube y se llegará a un acuerdo para establecer la meta en un punto exacto. La nube ganadora será la que llegue antes a la meta.

4. Jugar al tres en raya.
Un clásico de las clases aburridas.

5. Hacer una partida masiva a "El Caco".
Este es el máximo del entretenimiento en clase, un sistema inventado por mí. Es un juego de cartas en el que participará toda la clase. Antes de entrar, a cada persona se le asignará un papel: habrá un par de cacos, un par de polis y un par de putas. El resto serán ciudadanos. El papel del caco consistirá en "matar" a los ciudadanos guiñándoles un ojo, el de la puta "salvarlos" con un beso y el del policía, pillar al caco. Este juego requiere mucha compenetración y organización, pero cuando sale bien es la polla.




Seguría escribiendo, pero estoy en clase de religión y el profesor acaba de decir que los monjes que viven en los monasterios contribuyen en gran medida a la sociedad por rezar por nosotros, así que...


       -   Profe, tengo una duda.

27 de febrero de 2012

Ética para gente a la que no le importa

Los libros de lectura obligatoria no suelen ser muy atractivos, pero hay algunos que resultan casi imposibles de leer: Ética o Religión. A lo largo de mi vida estudiantil me ha surgido una duda: ¿acaso no existen libros entretenidos para jóvenes que hablen sobre estos temas? ¿O es que los profesores son unos aburridos? ¿O unos cabrones?


El libro que estoy leyendo actualmente se llama Ética para Amador y yo, una amante de la lectura, he estado toda la tarde con el prólogo y medio capítulo. Pero oye, he llegado a una conclusión: Amador se suicidó tras la publicación del libro. El autor, Fernando Savater, va con buena intención intentando hacerse el enrollado con su hijo de 15 años, pero lo que consigue es demostrar que, pese a ser un catedrático de filosofía, comparte lo mismo con todos los padres del mundo: quedar en ridículo cuando intentan hacerse los simpáticos. A ver, Fernando, yo comprendo que estés frustrado porque tu hijo no quiera escuchar tus rollos del trabajo, pero no por ello tenías el por qué de escribir un libro y jodernos a todos los adolescentes, que ya tenemos bastante con lo nuestro. Mi padre me puede contar las movidas que tiene con el proveedor porque no le ha traído la pieza para la embutidora, pero solo le permito eso porque yo le cuento que a la Jenny le gusta Kevin, pero él se lió con la Vane, la novia del Jonathan, en la última discomóvil.

En uno de mis muchos descansos, ojeando el folleto publicitario que venía con el libro he leído que estaba en Twitter, así que he buscado “Ética para Amador” y me han salido resultados como éstos (copiados literalmente):

  • Ética para Amador es excelente y es escrito por Savater para su hijo... :)
  • Después de leer "Ética para Amador". Puedo decir que la ética no es mas que el intento racional de averiguar como podemos vivir mejor'
  • Sino has leido "etica para amador" te lo recomiendo
Me he quedado perpleja al descubrir que eran todo elogios, hasta que he leído un comentario fantástico:
  • Si mi padre me escribiera un libro como "Ética para Amador", no le volvería a hablar en la vida.
Pero luego me he dado cuenta de que eso lo había escrito yo. De la cuenta de Twitter ni rastro, así que he vuelto a leer el folleto y decía “Por otro lado, habrá una página web muy atractiva para los alumnos en www.eticaparaamador.es donde se reflejará una ficción gráfica que representará todos los espacios sociales más populares (Facebook, Twitter, youtube, etc.) creados a partir del contenido del libro…”
Analicemos este anuncio.
Atractiva, los cojones. Si esta web es atractiva para los jóvenes o para cualquier persona, la duquesa de Alba también.
Después viene lo que me ha creado la confusión al principio: ¿una ficción gráfica? ¿Qué costaba hacerse una cuenta de verdad? Tras entrar en estas cuentas ficticias me ha chocado ver que tenían un millón de fans imaginarios en Facebook y el mismo número de seguidores en Twitter. ¿Quién ha creado esto? ¿La abuela de Fernando?
De lo hablado podemos deducir que Fernando Savater tal vez sea un gran filósofo, pero no entiende nada de marketing. O que la persona a la que contrató como publicista había leído su libro. ¡No, no, peor! ¡Era Amador! (Al que por cierto, en el instituto le dirían "Ok, eres Amador, pero no eres amado en absoluto. Al menos por tus padres).
Y tú puedes pensar "Ya te vale, Aju, la ética no es un tema muy fácil para hablar con los adolescentes, pobre Fernando". ¡Pues si no es fácil, que no se escriba! ¿A qué viene esa necesidad? No nos importa lo que un catedrático en filosofía nos tenga que decir sobre la vida y con esto no estoy diciendo que tengamos la cabeza hueca, al contrario, tenemos demasiadas cosas en las que pensar como para perder el tiempo leyendo los pensamientos de este señor, que por muchos estudios que tenga no dejan de ser eso, pensamientos con los que podemos estar o no de acuerdo.
Y mañana, cuando me presente ante el examen de este libro, me podré encontrar dos tipos de preguntas.
1.     ¿Cómo define Fernando Savater la ética?
2.     ¿Cómo defines tú la ética?

Dejando bromas a parte (minuto 3:20), contestar a estas preguntas será fácil y probablemente saque muy buena nota, pero ese no es el objetivo que deberían tener los estudios. Si el examen es del tipo 1, tan solo estaré respondiendo lo que piensa una persona a la que no conozco y si es del tipo 2, no habría necesitado leerme un libro para responder.
En resumen, me parece una pérdida de tiempo leer este libro en el que un señor da una opinión esperando que nos interese pero que seguramente no lo hará y por eso he decidido perder el tiempo escribiendo esto, un post en el que tan solo estoy dando una opinión que espero que os interese pero que seguramente no lo hará. Hay que ver, cómo es la mente humana.